Base de cotización de autónomos: los tramos de 2026, cómo cambiar tu base y la regularización anual
Resumen
- Lo que pagas cada mes a la Seguridad Social como autónomo es una cuota provisional. Eliges una base de cotización dentro del tramo que corresponde a los rendimientos netos que prevés para el año. Más tarde, la Seguridad Social compara esa previsión con los rendimientos que has declarado de verdad. La diferencia se ajusta después: o te devuelven dinero o pagas más.
- Los rendimientos netos a estos efectos son los de todas tus actividades por cuenta propia, sumando de nuevo las cuotas de la Seguridad Social que hayas pagado y restando después una deducción por gastos genéricos del 7% (3% para administradores y determinados socios).
- En 2026 la tabla general arranca en unos rendimientos netos mensuales de 1.166,70 €. Cada tramo tiene su propia base máxima, además de la mínima, y en casi todos ese máximo es el techo de tu franja de rendimientos. Solo los dos tramos más altos llegan al tope absoluto de 5.101,20 € al mes. Por debajo de 1.166,70 € se aplica la tabla reducida, cuya base más baja es de 653,59 €.
- Puedes cambiar tu base seis veces al año. Los cambios surten efecto el 1 de marzo, el 1 de mayo, el 1 de julio, el 1 de septiembre, el 1 de noviembre y el 1 de enero.
- El tipo que se aplica sobre la base en 2026 suma un 31,5%: 28,30% de contingencias comunes, 1,30% de contingencias profesionales, 0,90% de cese de actividad, 0,10% de formación profesional y 0,90% del mecanismo de equidad intergeneracional (MEI).
- La regularización la hace la Tesorería General de la Seguridad Social con los datos de rendimientos que le remite la Agencia Tributaria. Si has cotizado de más, la devolución se practica antes del 30 de abril del ejercicio siguiente a aquel en que se comunicaron esos datos. Si has cotizado de menos, tienes que ingresar la diferencia hasta el último día del mes siguiente al de la notificación.
- Tu base no es solo un coste. De ella dependen tu baja por enfermedad, tu prestación por nacimiento y cuidado del menor y la pensión que vas acumulando, así que el tramo más barato no es automáticamente el mejor.
Introducción
Si estás dado de alta como autónomo en España, lo que pagas cada mes no es una cuota fija. Es un porcentaje de tu base de cotización, y esa base se apoya en una previsión que haces tú mismo. La mayoría la fija una sola vez, al darse de alta, y no vuelve a mirarla.
De ahí vienen las sorpresas. Uno o dos años después, la Seguridad Social compara tu previsión con los rendimientos declarados y te envía una resolución. Unos reciben dinero de vuelta. Otros, un importe a ingresar con fecha límite.
Este artículo explica cómo funciona el sistema: cómo se calculan tus rendimientos netos, cuáles son los tramos de 2026, cuándo puedes cambiar la base, qué es la regularización y cómo repercute tu base en la baja por enfermedad, en la prestación por nacimiento y en tu pensión. Las reglas varían según tu situación, y esto es información general, no asesoramiento fiscal.
¿Qué es la base de cotización y por qué tu cuota es solo provisional?
La base de cotización es el importe mensual teórico sobre el que se calcula la cotización de un autónomo a la Seguridad Social. No es lo que facturas ni lo que ganas. La eliges tú, dentro del tramo que corresponde a los rendimientos que prevés, y tu cuota es un porcentaje de ella. Es provisional hasta que la Seguridad Social la compara con tus rendimientos reales.
En el sistema de cotización por rendimientos, esa base se elige a partir de una previsión del promedio mensual de tus rendimientos netos para el año natural. Esa previsión te sitúa en un tramo, y el tramo te da una base mínima y una base máxima. Dentro de ese margen puedes escoger la base que quieras.
Como la previsión se hace por adelantado, la base sobre la que cotizas durante el año es provisional. La base definitiva se fija más tarde, cuando Hacienda ya tiene tus cifras reales, en un procedimiento que se llama regularización. Todo lo que pagas mientras tanto es un ingreso a cuenta.
¿Cómo se calculan los rendimientos netos que hay detrás de tu base de cotización?
Los rendimientos netos que determinan tu base de cotización no son la casilla de rendimiento neto de tu declaración ni tus ingresos brutos. Se parte del rendimiento neto de todas tus actividades por cuenta propia, se suman de nuevo las cuotas de la Seguridad Social pagadas durante el año y se resta un 7% por gastos genéricos. El resultado se reparte entre tus días de alta.
La regla es estrecha y es fácil equivocarse. El cálculo parte de los rendimientos netos de todas tus actividades por cuenta propia en conjunto, determinados conforme a las normas del IRPF que te resulten aplicables. Si tributas en estimación directa, a esa cifra se le suman de nuevo las cuotas de la Seguridad Social que hayas pagado durante el año, porque aquí esas cuotas no cuentan como gasto.
Al importe resultante se le resta después una deducción por gastos genéricos del 7%. Este es el paso que más gente olvida, y no es menor: rebaja tus rendimientos computables y puede colocarte en un tramo inferior. La deducción es del 3% en lugar del 7% para los autónomos que son administradores o socios con participación significativa de su propia sociedad y que han figurado de alta por ese motivo al menos 90 días durante el año.
El resultado es una cifra anual. Para obtener el promedio mensual se reparte entre los días que has estado de alta como autónomo durante el año. Ese promedio es el que se lleva a la tabla de tramos.
Un ejemplo del orden de las operaciones
Supongamos que tus cuentas del año arrojan 30.000 € de rendimiento neto en estimación directa y que has pagado 4.000 € de cuotas de autónomos durante ese año. Sumas de nuevo los 4.000 €, con lo que quedan 34.000 €. Después restas el 7% (2.380 €), y te quedan 31.620 €. Repartido entre doce meses de alta, son 2.635 € al mes. Esa es la cifra que decide tu tramo, no los 30.000 € de partida.
Saber qué gastos puedes deducir legítimamente antes de llegar a esa cifra de partida vale dinero de verdad. Nuestra guía sobre los gastos deducibles del autónomo en España repasa las categorías una por una.
¿Cuáles son los tramos de la base de cotización de autónomos en 2026?
En 2026 la tabla general de autónomos arranca en unos rendimientos netos de 1.166,70 € al mes y tiene doce tramos. Por debajo de esa cifra se aplica la tabla reducida, cuya base más baja es de 653,59 €. Cada tramo fija su propia base mínima y su propia base máxima, y el tope absoluto es de 5.101,20 € al mes. Dentro de tu tramo eliges la base que quieras.
Esta es la referencia central. Para 2026 hay dos tablas. Si el promedio mensual de rendimientos netos que prevés es de 1.166,70 € o más, te corresponde la tabla general. Si es inferior, la tabla reducida. En ambos casos el tope absoluto es de 5.101,20 € al mes, pero cada tramo tiene además su propia base máxima, que suele ser más baja.
Tabla general de 2026
| Tramo | Rendimientos netos mensuales | Base mínima | Base máxima |
|---|---|---|---|
| 1 | 1.166,70 € – 1.300,00 € | 950,98 € | 1.300,00 € |
| 2 | 1.300,00 € – 1.500,00 € | 960,78 € | 1.500,00 € |
| 3 | 1.500,00 € – 1.700,00 € | 960,78 € | 1.700,00 € |
| 4 | 1.700,00 € – 1.850,00 € | 1.143,79 € | 1.850,00 € |
| 5 | 1.850,00 € – 2.030,00 € | 1.209,15 € | 2.030,00 € |
| 6 | 2.030,00 € – 2.330,00 € | 1.274,51 € | 2.330,00 € |
| 7 | 2.330,00 € – 2.760,00 € | 1.356,21 € | 2.760,00 € |
| 8 | 2.760,00 € – 3.190,00 € | 1.437,91 € | 3.190,00 € |
| 9 | 3.190,00 € – 3.620,00 € | 1.519,61 € | 3.620,00 € |
| 10 | 3.620,00 € – 4.050,00 € | 1.601,31 € | 4.050,00 € |
| 11 | 4.050,00 € – 6.000,00 € | 1.732,03 € | 5.101,20 € |
| 12 | Más de 6.000,00 € | 1.928,10 € | 5.101,20 € |
Tabla reducida de 2026
| Tramo | Rendimientos netos mensuales | Base mínima | Base máxima |
|---|---|---|---|
| 1 | Hasta 670,00 € | 653,59 € | 718,94 € |
| 2 | 670,00 € – 900,00 € | 718,95 € | 900,00 € |
| 3 | 900,00 € – 1.166,70 € | 849,67 € | 1.166,70 € |
La tabla se lee así: la columna de rendimientos decide en qué fila estás, y las dos columnas de bases te indican el margen dentro del cual puedes elegir en esa fila. Un autónomo que prevé 2.100 € al mes está en el tramo 6. Puede escoger cualquier base entre 1.274,51 € y 2.330,00 €.
Lo que te cuesta la base cada mes
Tu cuota es la base elegida multiplicada por un conjunto de tipos. Para 2026 son estos:
| Concepto | Tipo |
|---|---|
| Contingencias comunes (enfermedad, pensión) | 28,30% |
| Contingencias profesionales (accidente de trabajo, enfermedad profesional) | 1,30% |
| Cese de actividad | 0,90% |
| Formación profesional | 0,10% |
| Mecanismo de equidad intergeneracional (MEI) | 0,90% |
| Total | 31,50% |
Así, una base de 960,78 € da una cuota mensual de unos 302,65 €, y una base de 1.928,10 € da unos 607,35 €. Si quieres ver qué supone una base concreta en tu situación global, junto con el IRPF, la calculadora fiscal de Tytle para España te permite simularlo antes de decidir.
¿Cada cuánto puedes cambiar tu base de cotización?
Puedes cambiar tu base de cotización seis veces por año natural, desde el servicio Base de cotización y rendimientos del portal Importass. Los cambios nunca son inmediatos. Surten efecto el 1 de marzo, el 1 de mayo, el 1 de julio, el 1 de septiembre, el 1 de noviembre o el 1 de enero, según cuándo los solicites. Cada cambio actualiza también la previsión de rendimientos que hay detrás.
No te quedas atado a la base que elegiste en enero. Eso sí, los cambios se aplican desde una fecha fija que depende de cuándo los solicites:
| Si lo solicitas entre | La nueva base se aplica desde |
|---|---|
| El 1 de enero y el final de febrero | 1 de marzo |
| El 1 de marzo y el 30 de abril | 1 de mayo |
| El 1 de mayo y el 30 de junio | 1 de julio |
| El 1 de julio y el 31 de agosto | 1 de septiembre |
| El 1 de septiembre y el 31 de octubre | 1 de noviembre |
| El 1 de noviembre y el 31 de diciembre | 1 de enero del año siguiente |
De ahí salen dos consecuencias prácticas. La primera: un cambio hecho el 2 de marzo no se aplica hasta el 1 de mayo, así que un buen mes de febrero no se puede corregir en marzo. La segunda: si tu actividad es estacional, las seis ventanas existen justamente para poder seguirla, con una base más alta en los meses fuertes y más baja en los flojos.
Para usar el servicio necesitas un medio de identificación digital. Si todavía no tienes ninguno, nuestra guía sobre el certificado digital y Cl@ve PIN en España explica las opciones.
Por qué prever a la baja a propósito sale mal
Es tentador declarar la previsión más baja posible, pagar el mínimo todo el año y ya se verá. El sistema está construido para que eso no funcione.
La regularización se lleva el ahorro. Si tus rendimientos reales te sitúan en un tramo superior al de la base por la que has cotizado, la diferencia se reclama entera, en un solo pago y con un plazo corto. No te has ahorrado el coste: lo has aplazado y has convertido doce importes mensuales pequeños en uno grande.
Hay un segundo coste que no se recupera nunca. Una base baja durante el año significa una base baja el día en que caes enfermo, tienes un hijo o cesas en la actividad. Las prestaciones se calculan sobre la base vigente en ese momento, no sobre la base a la que te regularicen después. Si cotizaste de menos en marzo y el hecho causante se produce en abril, la prestación sale de esa base baja.
Por último, los periodos en los que has cobrado una prestación quedan cerrados. Esos meses conservan la base que se usó para calcular la prestación, y la regularización ya no puede subirlos.
¿Qué es la regularización y quién la hace?
La regularización es el ajuste anual que convierte tus bases provisionales en definitivas. La hace de oficio la Tesorería General de la Seguridad Social, con los datos de rendimientos que le remite la Agencia Tributaria una vez cerrada la campaña de la Renta. No hay que solicitarla. La resolución se notifica por vía electrónica y tienes 10 días naturales para abrirla.
El organismo que hace el ajuste es el mismo que recauda las cotizaciones. Trabaja con los datos que le remite la Agencia Tributaria cuando termina la campaña de la Renta del ejercicio correspondiente. Por eso el ajuste llega bastante después del año al que se refiere: el ejercicio de cotización 2025 no puede regularizarse hasta que las declaraciones de IRPF de 2025 se hayan presentado y tratado en 2026. Si quieres situar esas fechas, nuestra guía de plazos de la declaración de la renta recoge el calendario.
La Seguridad Social recalcula entonces. Toma tus rendimientos netos anuales reales, los reparte entre los días de alta y localiza el tramo en el que realmente encajan. Después compara la base definitiva con lo que has cotizado. Si la base por la que has cotizado queda dentro del margen del tramo correcto, no cambia nada.
La resolución se notifica a través del servicio de notificaciones electrónicas de la Seguridad Social y del portal DEHú. Tienes 10 días naturales para abrirla. Si no lo haces, se da por notificada igualmente. Tener el correo electrónico y los datos bancarios al día en Importass es lo que marca la diferencia entre enterarte del plazo y perderlo.
¿Vas a pagar más o te van a devolver dinero en la regularización?
En la regularización caben tres resultados: te devuelven dinero, tienes que ingresar una diferencia o no cambia nada. El exceso cotizado se devuelve de oficio, antes del 30 de abril del ejercicio siguiente a aquel en que la Agencia Tributaria comunicó tus datos. La diferencia a ingresar vence el último día del mes siguiente al de la notificación, sin recargo ni intereses dentro de ese plazo.
Has cotizado por una base superior a la máxima de tu tramo real. Has cotizado de más. El exceso se devuelve de oficio, sin que tengas que reclamarlo, y la devolución se practica antes del 30 de abril del ejercicio siguiente a aquel en el que la Agencia Tributaria comunicó tus datos de rendimientos. Mantén actualizada la cuenta bancaria que consta en la Seguridad Social, porque es ahí donde se abona.
Has cotizado por una base inferior a la mínima de tu tramo real. Has cotizado de menos. Tu base se eleva a la mínima del tramo correcto y tienes que ingresar la diferencia. El plazo termina el último día del mes siguiente a aquel en que recibes la notificación del resultado. Pagar dentro de ese plazo no cuesta nada más: no se añaden ni recargo ni intereses de demora. Pagar fuera de plazo supone un recargo del 10% o del 20%, según el retraso, más los intereses.
No has presentado la declaración de la renta, o la has presentado sin declarar rendimientos en estimación directa. Tu base definitiva se fija en la base mínima de cotización por contingencias comunes del grupo 7 del Régimen General, con independencia de la base que hayas elegido y pagado durante el año. Este es el desenlace que más fácilmente sorprende a quien acaba de llegar a España. No depende de cuánto hayas ganado: se deriva de que falte la declaración, o de que los rendimientos de la actividad no consten en ella en estimación directa.
Has cotizado por una base dentro de tu tramo real. No pasa nada. Este es el resultado que persigue una previsión realista, y es el argumento para actualizar esa previsión durante el año y no al final.
Conviene conocer un matiz. Si has elegido a propósito una base superior a la mínima de tu tramo, esa elección se respeta hasta la base máxima del tramo correcto. La regularización corrige las bases que quedan fuera del tramo. No te baja al suelo solo porque hubieras podido pagar menos.
Cuándo no se aplica la regularización
El ajuste no alcanza a todos los meses de todos los años. No se practica en estos casos:
- Meses en los que tu base ya se ha utilizado para calcular una prestación reconocida: esas bases pasan a ser definitivas en ese momento.
- Periodos en los que has estado cobrando una prestación de corta duración, como incapacidad temporal, nacimiento y cuidado del menor o cese de actividad.
- Los primeros 12 meses de la cuota reducida para nuevos autónomos, en los que el importe está fijado por ley en 80 € al mes y no depende de la base que hayas elegido. El segundo periodo de 12 meses funciona de otra manera: si en un año natural de ese segundo periodo tus rendimientos netos superan el salario mínimo interprofesional anual, las cotizaciones reducidas de ese año se regularizan y hay que ingresar la diferencia.
- Altas retrotraídas por una actuación de la Inspección de Trabajo y periodos dados de alta fuera de plazo.
Si no estás en ninguno de estos supuestos, da por hecho que tu año se va a regularizar.
Para qué sirve tu base de cotización: baja por enfermedad, prestación por nacimiento y pensión
La base es el punto de partida de casi todas las prestaciones económicas del régimen de autónomos, y por eso tratarla solo como un coste es un error.
Baja por enfermedad. La incapacidad temporal se paga como un porcentaje de la base vigente cuando empieza la baja. Una base mínima significa una prestación diaria mínima, durante todo el tiempo que no puedas trabajar.
Prestación por nacimiento y cuidado del menor. Se calcula sobre esa misma base. Quien lleva años en el suelo de la tabla reducida cobra bastante menos durante el permiso que quien está en una base intermedia, por el mismo número de semanas.
Cese de actividad. La prestación para el autónomo que deja la actividad también se calcula sobre tu base de cotización, y exige haber cotizado por esa cobertura concreta. Las condiciones están en nuestra guía sobre la prestación por cese de actividad.
Jubilación. Tu pensión se construye con las bases por las que has cotizado a lo largo de un periodo de referencia largo. Los años en la base mínima tiran del promedio hacia abajo, y esos años no se pueden recuperar después.
La conclusión práctica no es «paga siempre más». La base es una decisión con dos caras, y el nivel adecuado depende de tu edad, de la estabilidad de tus ingresos, de si tienes personas a tu cargo y de cuánto tiempo pienses trabajar en España. Si prefieres llevar juntos el alta, los cambios de base y las declaraciones del año, el servicio de registro como autónomo y gestión fiscal de Tytle cubre ese proceso. Nuestra guía de asesoría fiscal y contable para autónomos explica qué más hay que presentar a lo largo del año.
Preguntas frecuentes
Tus rendimientos netos anuales no se comparan directamente con los tramos mensuales. Se dividen entre los días que has estado de alta como autónomo durante el año y se convierten en un promedio mensual. Así, si te diste de alta en julio y tus rendimientos netos a efectos de cotización (ya con las cuotas sumadas de nuevo y el 7% de gastos genéricos descontado) fueron de 18.000 € en seis meses, la cifra que se lleva a la tabla es de unos 3.000 € al mes, no 1.500 €. Esto pilla a mucha gente, porque medio año de buenos ingresos puede situarte en un tramo bastante más alto de lo que sugiere el total anual. Fija tu previsión sobre el promedio mensual desde el principio.
Forma parte del cálculo, así que no hay que presentar nada para pedirla. Lo importante de conocerla es la previsión: cuando estimes tus propios rendimientos netos para elegir base, aplica tú mismo esa reducción del 7%. Si no lo haces, sobrestimarás tu tramo y cotizarás más de lo necesario durante el año. La deducción es del 3% en lugar del 7% para los autónomos que son administradores o tienen una participación significativa en su propia sociedad. Recuerda que las cuotas de autónomos se suman de nuevo antes de aplicar la deducción.
Durante el año, nada. Sigues cotizando por la base que elegiste al principio, y una previsión inexacta no lleva sanción por sí misma. Las consecuencias aparecen en la regularización. Si tus rendimientos reales fueron más altos, toda la diferencia vence de golpe, con un único plazo. Si fueron más bajos, le has prestado dinero a la Seguridad Social sin intereses hasta que se tramite la devolución. Actualizar la previsión no es una obligación legal como lo es presentar las declaraciones, pero dejarla intacta es el origen de casi todos los importes inesperados.
No. Cada tramo tiene una base máxima además de una mínima, y no puedes seleccionar una base por encima del máximo del tramo en el que caen tus rendimientos previstos. Si quieres una base más alta para construir una pensión mayor, necesitarías unos rendimientos que te situaran realmente en un tramo superior. El techo absoluto para 2026 es de 5.101,20 € al mes, y se aplica a todo el mundo con independencia de lo que gane. Por debajo del suelo de la tabla general se aplica la tabla reducida, con sus propios topes, más bajos.
No hay una fecha única publicada, porque el ajuste depende de cuándo traslade la Agencia Tributaria los datos de rendimientos a la Seguridad Social. Eso ocurre una vez cerrada la campaña de la Renta de ese ejercicio. En la práctica, la regularización de un año se notifica bien entrado el año siguiente o más tarde. Lo que sí está fijado es lo que ocurre una vez iniciado el procedimiento: las devoluciones se practican antes del 30 de abril del ejercicio siguiente a aquel en que se comunicaron los datos, y las cantidades a ingresar vencen el último día del mes siguiente al de la notificación.
Depende de en qué parte del periodo reducido estés. Los primeros 12 meses, a 80 € al mes, no se regularizan nunca: durante ese periodo tu pago es un importe fijado por ley, no un porcentaje de una base que hayas elegido. El segundo periodo de 12 meses es distinto. Si en un año natural de ese segundo periodo tus rendimientos netos superan el salario mínimo interprofesional anual, las cotizaciones reducidas de ese año se regularizan y la diferencia pasa a ser exigible. Y si tu periodo reducido termina a mitad de año, los meses restantes de ese año van por el sistema ordinario y se regularizan con normalidad.
Solo por vía electrónica. La Seguridad Social envía la resolución a su servicio de notificaciones electrónicas y al portal DEHú, y tienes 10 días naturales para abrirla. Si no la abres dentro de ese plazo, la notificación se da por practicada y el plazo de pago empieza a correr igualmente. Por eso importan el correo electrónico y el móvil que figuran en tu perfil de Importass: son los que disparan el aviso de que tienes una notificación esperando. Revísalos al principio de cada año.
Sí. El resultado es una resolución administrativa y en ella constan el plazo para impugnarla y el órgano al que dirigirse. Los motivos más frecuentes por los que una cifra parece equivocada son prácticos, no jurídicos: rendimientos de una segunda actividad que no recordabas que entraban, un periodo de alta contado de forma distinta a como lo tenías en la cabeza o una declaración que se rectificó después. Antes de recurrir, compara la cifra de rendimientos de la resolución con el rendimiento neto de tu propia declaración presentada, porque el ajuste se construye sobre los datos que remitió la Agencia Tributaria.
Las cuotas de la Seguridad Social que paga un autónomo son gasto deducible en el cálculo del rendimiento de la actividad, así que una base más alta sí reduce la base imponible. Eso no significa que salga gratis. Pagas la cuota entera y solo recuperas una parte por la vía de una cuota de IRPF menor. Trata el efecto fiscal como una consideración secundaria y decide la base sobre todo por tesorería y por la cobertura que quieras tener. Las reglas varían según tu régimen y tus circunstancias.
Los rendimientos del trabajo no forman parte de la cifra de rendimientos netos que sirve para situarte en un tramo. Ese cálculo recoge los rendimientos de tus actividades económicas o profesionales por cuenta propia, incluidos los imputados a través de determinadas entidades. En el caso de administradores y socios con participación significativa, recoge además las retribuciones y rendimientos vinculados a esa participación. Ahora bien, estar en situación de pluriactividad sí afecta a otras cosas, entre ellas a cómo interactúan tus cotizaciones entre regímenes, así que conviene revisar tu caso concreto en lugar de dar por hecho que van por separado.
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